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Robert Pattinson - “Me gustan las chicas un poco locas” PDF Imprimir E-mail

En estos días es el ídolo máximo de las adolescentes y se nota bastante asustado por eso. Incluso, asegura que se siente un poco claustrofóbico. En todo caso, su humor británico le ayuda bastante a sobrellevar su estrepitosa fama.

Por: Yenny Nun

 

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pat-12“Luna nueva” ganó 140,7 millones de dólares durante los primeros tres días de exhibición en Estados Unidos y se convirtió así en el tercer estreno más taquillero de los últimos años. Esta locura por la saga de vampiros se nota especialmente en el frenesí que despiertan sus tres jóvenes protagonistas y, en el especial, Robert Pattinson, quien interpreta a Edward Cullen, el vampiro de 100 años que parece de 17 y está enamorado de una humana.

Vimos a Pattinson en la première de la cinta y allí hubo jovencitas –de entre 13 y 15 años– que se desmayaban cuando el actor se les acercó o les dio un autógrafo. Lo notable es que las madres que las acompañaban se veían tan fuera de sí o más que ellas.

Robert Pattinson nació el 13 de mayo de 1986, en Londres. Sus padres, Clare y Robert, apoyaron su decisión de ingresar a los 15 años al Club de Teatro Barnes. Actuó en obras clásicas y un par de películas sin importancia hasta llegar a “Harry Potter y el cáliz de fuego”. Luego vino “Eclipse”, y el resto es historia.

Esta serie narra un triángulo de amores imposibles entre la adolescente Bella, Kristen Stewart; Pattinson, y Taylor Lautner como el hombre lobo rival de Cullen.

con-yennyEntrevistamos a Pattinson al día siguiente del estreno. Muy simpático, aunque un poco tímido, nos contó más detalles de su vida. “No fui un niño actor ni nada parecido”, comenzó diciendo. “No tuve clases de arte dramático en el colegio; sólo a los 15 me inscribí en un club de teatro porque una niña que me gustaba iba allí. Trabajé como tramoyista, no tenía intenciones de actuar. Montaron la obra ´Guys and dolls´ y entonces no sé por qué me bajó un deseo loco de encarnar al personaje Nathan Detroit me obsesioné. No me dieron el rol, pero terminé interpretando a un bailarín cubano. Luego hice el papel principal en ´Our town´, de Thorton Wilder; había una agente entre el público que propuso representarme. Después actué en ‘Vanity Fair’ junto a Reese Witherspoon, aunque todas mis escenas terminaron cortadas, y después vino ‘Harry Potter y el cáliz de fuego’, donde encarné a Cedric Diggory, el rival de Harry”.

–¿Qué estabas haciendo cuando te ofrecieron “Crepúsculo”?
–Estaba viviendo en Londres, ya algo decepcionado de la actuación; para ser honesto estaba más dedicado a la música. Entonces, me llamó mi agente norteamericana para que viajara a hacer algunos castings en Los Angeles y uno de ellos era “Crepúsculo”. Nunca imaginé que me elegirían y jamás se me pasó por la mente el fenómeno en que se convertiría.
–¿Te gustó la idea de interpretar a un vampiro?
–No quería hacer una cinta típica de vampiros. Por eso, a Edward lo miré como un ser enfermo donde los síntomas son vida eterna, súper fuerza y gran velocidad. Intenté humanizarlo lo más posible y agregarle características de un icono como James Dean.
–Las niñas se vuelven locas cuando te ven. ¿Por qué crees que te encuentran tan sexy?
–En las novelas, Edward Cullen no es muy sexy, es más bien misterioso, siempre está ocultando algo y lo que causa fascinación, creo yo, es ese amor imposible entre él y Bella, la frustración de que no se pueda concretar su pasión. Porque si Edward concreta su amor y muerde a Bella, ella se convertirá en vampiro. Muchas adolescentes se identifican con esto; los sicólogos dirían que mi personaje representa la tentación sexual, el fin de la virginidad.
–¿Qué fue lo que más te gustó de esta segunda parte?
–Encontré que el comportamiento de Edward es muy complejo y real. Cuando uno es joven, enamorarse es algo muy confuso; y quizás también cuando se es mayor, no sé. Colocas a la niña sobre un pedestal, ella se convierte en tu espejo y entonces comienzas a ver tus carencias, tus temores. Como consecuencia, destruyes la relación, que es lo que hace Edward en esta secuela. No es necesario matar lo que amas, pero esta situación es muy común. Creo que todos los jóvenes hacen esto.
–¿Cuáles fueron la escenas más dificiles?
–Interpretar las apariciones, porque en la novela sólo se escucha la voz de Edward dentro de la mente de Bella, en su imaginación. Aunque lo realmente más difícil fue interpretar la soledad de Edward, su desesperación. Opté por mostrar una cara casi en blanco, como si no sintiera emoción alguna, eso fue lo más complicado.
–¿Te gustó trabajar nuevamente junto a Kristen?
–Kristen fue la razón principal por la que quise trabajar en estas películas. Conociendo su carrera, supe que este proyecto no sería una típica cinta para adolescentes y que ella lucharía para hacer lo que deseaba. Desde entonces, hemos sido muy buenos amigos, formamos una muy buena dupla, me encanta trabajar con ella. Es una actriz madura y profesional. Es muy fuerte y sólida.
“Es la mejor de su generación”, declara admirado y ya se ha escrito mucho sobre la relación de Robert y Kristen, pero nunca han confirmado que estén enamorados. En todo caso, en la gira de promoción de “Luna nueva” en Europa andaban tomados de la mano y en Los Angeles se alojaban juntos en el Hotel Chateau Marmont.
–En estas películas, Bella está obsesionada contigo. En la vida real, ¿tú has sentido un amor obsesivo?
–Recuerdo que me obsesionó una niña durante 10 años, aunque nunca le hablé. Creo que es el mejor tipo de amor (risas), porque siempre tienes la esperanza que ocurra. Cuando finalmente se lo dije, me contestó: “¡Pero si sólo me has hablado tres veces en mi vida!”.
–¿Crees en las almas gemelas?
–Espero que existan. Pero sería terrible encontrarla cuando eres joven, porque probablemente arruinarás la relación. Es mejor que sea cuando estás más preparado para algo definitivo.
–¿Te ves como símbolo sexual?
–Supongo que lo soy para la niñas de 14 años (risas), lo que no es una situación ideal. Imagínate, hace dos años ni siquiera podía conseguir una cita y ahora... es algo impresionante.
–No te creo que no podías conseguir una cita…
–Cuando vivía en Londres, ninguna, no sé por qué. Quería tener una enamorada, pero no me resultaba y ahora puedo elegir a cualquier niña de 12 años.... (más risas burlándose de sí mismo).
–¿Qué te atrae de las mujeres?
–Siempre me han gustado las que son un poco locas, es mi único prerrequisito.
–¿Te has enamorado de tus coprotagonistas?
–Si respondiera en afirmativo, sería un buen título para tu entrevista. No he tenido muchas coprotagonistas. La única otra historia de amor que hice –aparte de “Crepúsculo” y “Luna Nueva”– ocurrió hace dos años cuando interpreté a Salvador Dalí en “Little ashes” y ahí me “enamoré” perdidamente de Federico García Lorca, aunque él no podía hablar mucho inglés (risas). La cinta fue coprotagonizada por Javier Bardem.
–¿Aún tienes tu grupo musical?
–Lo tuve hace algunos años, no era un grupo profesional. Ahora trato de tocar guitarra y cantar, pero lo hago como actor. Me encanta cantar en bares, porque es el único lugar donde me siento libre, pero unas personas me grabaron y colocaron las imágenes en la web, entonces tuve que parar. Esperaré hasta que pase todo este aspaviento para continuar.
–Tanto en “Crepúsculo” como en “Luna nueva”, interpretas a un vampiro que no desea serlo y me da la impresión que tampoco te gusta ser una celebridad… ¿Qué te gusta y qué odias de la fama?
–Es difícil saberlo porque he estado trabajando casi todo el tiempo y cuando estás en el set, no importa si eres famoso o no. Me levanto a las 5 de la mañana y cuando regreso a casa, estoy tan cansado que sólo deseo dormir. Lo que te podría decir es que conozco muchos baños hermosos en hoteles de lujo alrededor del mundo (más risas).
–¿Te agrada ser tan popular?
–Realmente no. Creo que es muy peligroso, especialmente cuando existen tantos medios de prensa. Es complicado, porque los fans creen que te conocen bien, sobre todo por lo que se escribe en Internet. La gente está sobrecargada de información acerca de nuestra vida personal, nos acosa, y eso nos obliga a escondernos. Es una situación difícil.
–¿Te está dando claustrofobia?
–Totalmente. Cuando comencé esta carrera, pensé que ser famoso me daría libertad para hacer lo que quisiera, pero terminé más limitado que cuando empecé. Quiero decir que si no te conocen, puedes hacer lo que se te antoje, nadie te juzga. El próximo año haré un western en Nuevo México; se filmará en el medio de ninguna parte. Creo que allí nadie me reconocerá y recuperaré mi libertad.
–De todos los países que has visitado, ¿dónde has encontrado papparazzi y fans más locos?
–En México, creo que las latinoamericanas son las más entusiastas. Y los paparazzi más locos están en Los Angeles, California. Muchas personas se vienen a vivir acá justamente para ser perseguidos por ellos. Nunca he tenido problemas con los fotógrafos, pero cuando se congregan las multitudes es cuando nace la histeria como viste en el estreno.
–Para muchas de tus fans eres su hombre ideal. ¿Cuáles son, a tu juicio, los atributos del hombre perfecto?
–Alguien que sea capaz de ver cualquier situación con perspectiva. Eso es lo importante.
–¿Tú la tienes?
–No, algunos días el peinado no me queda muy bien (vuelve a reír).
–¿Encuentras comparación en el modo en que han encarado la fama los actores de “Harry Potter” con tu propio caso?
–A veces me asusta que a los seres humanos les guste destrozar a los que han triunfado. Mis compañeros de “Harry Potter” enfrentaron la fama ignorándola, viviendo sus vidas lo más normalmente que pudieron y funcionó para ellos. Todos están muy sanos, y creo que Daniel Radcliffe aún vive en la misma casa en la que creció en Londres. Maduró como corresponde. Yo también estoy tratando de conservar mi sanidad mental.
–¿Has tenido tiempo de regresar a tu país?
–La última vez que estuve en Inglaterra fue el 13 ó 14 de enero. Este año he tenido sólo cuatro días de descanso. Volveré a Londres para Navidad. Pero me siento muy cómodo viviendo en Los Angeles, mucho más de lo que imaginaba.
–¿Tu fama ha impactado a tu familia?
–Son excelentes en mantener su espacio separado de todo esto. Pero mi hermana Lizzy quedó en shock cuando vino a visitarme y vio las revistas de farándula, no tenía idea de nuestra popularidad. No converso con mi familia del tema, ellos son personas muy buenas por lo que no hay nada para contar. Tienen una vida muy aburrida (risas).
–¿Es verdad que los jóvenes ingleses prefieren los pubs a los gimnasios?
–Totalmente verdad, y lo malo es que no hay muchos pubs en Los Angeles. Esta es una cultura muy diferente y creo que la gente de acá no entiende que en mi país es muy normal ir a pubs desde que eres muy joven. Yo no entiendo que aquí beber se vea como algo malo.
–¿Cómo haces para mantenerte aterrizado? ¿Tienes un entourage?
–No me gusta tener un séquito de personas, no tengo un asistente, no me agrada tener publicista. Mientras más personas hay a tu alrededor, más gente te está diciendo qué hacer y tienes que pagar más. Aunque suene terrible, la opinión de otras personas es irrelevante para mí. ■

 

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Copyright 2009 Revista Cosas Bolivia