Ediciones anteriores

  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia
  • Cosas Bolivia

Contador de Visitas


Hoy:73
Ayer:73
Visitas del Mes:538
Todas las Visitas:14594

Publicidad

 

Entel

 

Banco_Ganadero

 

Huari

 

GAMA

 

Yanbal

 

LogoAmarillas

“No me importa lo que piensen de mí” PDF Imprimir E-mail

Victoria Silvstedt

Victoria

Es sueca, fue Playmate y actualmente protagoniza el reality show de su propia vida para la cadena E! de Europa y Australia. Dice que hay algo en ella que siempre provoca escándalos.


M y perfect life”, el reality show protagonizado por Victoria Silvstedt en la versión europea y australiana de la cadena E!, sigue la aventura de esta modelo y actriz sueca, ex Playmate, mientras “recorre el mundo en una vida glamorosa que parece sacada de un cuento de hadas”.

Un cuento de hadas para adultos, claro está, porque es difícil recordar a alguna princesita de Disney que se haya hecho célebre por la cantidad y la intensidad de sus romances, sus constantes visitas al cirujano plástico o, como hizo Victoria a sus tiernos 16 años, por haber ganado un concurso fingiendo orgasmos en un bar y donde obtuvo un televisor como premio. Cuando llegó a su casa con el gigantesco trofeo, le dijo a su mamá que lo había ganado en un bingo.

VictoriaPor lo mismo, no es raro que en su sitio web la modelo asegure que quiere “mejorar su imagen pública” a través de su nuevo show. La tarea no es fácil y exige esfuerzo y paciencia. En el primer episodio, Victoria, luciendo un escotado vestido blanco, confiesa que siempre ha buscado la “aprobación” de su madre y que está dispuesta a todo para conseguirla. Por eso, se embarca en una gira europea que la lleva a Londres, donde trata de “crear un escándalo”; luego a Montecarlo para celebrar una fiesta; después a Roma donde, en la soledad de su suite, revela que es “adicta al caos”, y finalmente a Nueva York para presentar su colección de ropa interior. Ahí, mientras celebra su cumpleaños número 35, la que algún día fue elegida “la segunda rubia más sexy del mundo” por la revista “Nuts”, medita sobre la vejez y la inmortalidad.

Este es un tema importante en la carrera de la modelo, que ha señalado que no despierta en las mañanas “pensando que soy una chica hot”. El tamaño de sus labios, sus pechos y la elasticidad de su piel cambian con tanta frecuencia, que su nombre es inevitable en sitios dedicados a la cirugía plástica. Los tabloides europeos la tienen como una presa favorita, y ella disfruta el insulto posando en alfombras rojas clase B o C, hablando de su vida privada hasta el cansancio en programas de radio o, como ha hecho este verano, siendo “descubierta” en el bikini más pequeño de la temporada mientras descansa en la piscina del Hotel Eden Rock en Cap d´Antibes, el mismo hotel, informó la prensa, donde estaba alojada Paris Hilton. Ni una tonelada de cloro habría sido capaz de limpiar completamente la ola de rumores que quedó en la piscina después de ambas visitas, pero Victoria, como si nada. Está acostumbrada, dice, a que la gente hable de ella. “Hay algo en mí que inevitablemente desata escándalos”, asegura resignada.

Ese “algo”, probablemente, fue también el culpable del fin de su matrimonio con Chris Wragge, un maduro reportero de televisión norteamericano con el que celebró una romántica boda en el Tuxedo Country Club a las afueras de Nueva York en junio de 2000. ¡Qué día para la sueca! Hubo promesas de amor eterno, besos al atardecer, torta de novios y gigantescos bouquets de flores. Hubo también fotos exclusivas para un tabloide sueco y un flamante pasaporte estadounidense que le permitió a la novia una carrera en Hollywood que no duró demasiado.

Seis años después, la pareja presentó una demanda judicial por  ‘invasión de privacidad’ contra “Sky News”. ¿La razón? Fotografías publicadas de Victoria y un hombre –que no era su marido– en apasionadas vacaciones en Cerdeña.

Ahorremos tiempo y espacio, y simplemente digamos que el divorcio llegó un par de meses más tarde.

Sola, pero decidida a seguir adelante, Victoria arrastró su monumental escote de vuelta a Europa, donde consiguió un trabajo en “La rueda de la fortuna”, un programa de concursos en la televisión francesa e italiana donde sus responsabilidades incluían dar vuelta a la rueda en cuestión, sonreír, caminar en tacos y usar el más mínimo guardarropa con el máximo impacto. Ese programa le significó una presencia constante en programas faranduleros de televisión y el abuso implacable de la prensa.

Su siguiente paso fue “My perfect life”. “Siendo alta, rubia, sueca y con pechos grandes, la gente tiende a pensar que no soy muy inteligente. Pero no me importa”, dijo Victoria recientemente en una entrevista con el sitio “Stumped”, “al contrario, juego el papel y lo disfruto. Hay chicas que lo resienten, pero yo me divierto con esa imagen. ¿Qué más da lo que la gente piense de mí?”.

 

Diseño y Mantenimiento por Qualitynet S.R.L. - Amarillas.bo

Copyright 2009 Revista Cosas Bolivia