El Aeropuerto Internacional El Alto recibía en una fría mañana de invierno a 28 Magníficas que, junto a Pablo Manzoni y varias diseñadoras, llegaban a cerrar con “broche de oro” lo que fue la aventura del Bolivia Moda 2010.
Maletas, carteras, colecciones de moda meticulosamente embaladas eran trasladadas entre cámaras y flashes de los periodistas al Hotel Presidente, donde la primera misión fue la de reponer fuerzas luego del éxito logrado el día anterior en Cochabamba.
Mientras las horas pasaban, más de una tonelada y media de peso, entre pantallas, pasarelas y elementos para el armado del escenario, eran llevados a “La Castela” para preparar el Bolivia Moda en La Paz. Decenas de personas se movilizaban para tener todo funcionando a la perfección; los encargados de sonido, personal de Quito Velasco, quien a la distancia estaba pendiente de que no fallara ningún detalle en la decoración, todo un equipo de PAT armando lo que serían las cámaras y la unidad móvil. Definitivamente, un trabajo extenuante de back stage que dio como resultado un evento a la altura del cada vez más exigente público paceño.
Ya recuperadas y más bellas que nunca, Las Magníficas, en la víspera del show, hacían su ingreso triunfal a la conferencia de prensa en La Castela. Decenas de periodistas le daban un toque de dinamismo al momento: cables, luces, cámaras, sonrisas y la promesa de un espectáculo inolvidable fueron el preámbulo a una breve conferencia de prensa en la que se dio a conocer el esfuerzo que se hace por mostrar la moda boliviana al mundo a través del profesionalismo y compromiso de un hombre, un soñador: Pablo Manzoni.
Para finalizar la noche, el restaurante La Cava abrió sus puertas una vez más a toda la delegación. Un impecable menú, la simpatía de Marco Bonifaz, sumados a un ambiente descontraído, permitieron disfrutar de una agradable velada, mientras la cuenta regresiva seguía su curso.
Cuando La Paz se vistió de gala
Uno de los eventos más concurridos en la Sede de Gobierno es, sin duda, el Bolivia Moda, que en esta su tercera versión convocó a más de 400 personas. Un público exigente y conocedor del buen gusto y la alta moda se deleitó con más de dos horas de pasarela, en la que la creatividad, las texturas y el talento de grandes diseñadores bolivianos mostraron el porqué del éxito más allá de nuestras fronteras.
Apenas ingresaban los asistentes, una variedad de dulces Confetti, traídos desde Santa Cruz y estéticamente distribuidos en dos amplias mesas, endulzaban la espera. Una vez abiertas las puertas del salón, la decoración era impactante. Hilos, botones, lanas, canastos, bisuterías, una especie de bazar oriental iluminado tenuemente componían el diseño de la pasarela. Una pantalla que ocupaba todo el fondo del escenario mostraba imágenes de las producciones fotográficas de Pablo Manzoni. De pronto, la voz de Sandra Parada anunciaba el inicio del show. Luz, cámara y acción… y la alta moda se lucía en La Paz.
Erika Weise abría el desfile con una imponente variedad de vestidos de noche en color negro. Elegancia, texturas ligeras y aplicaciones de flores en la misma tonalidad arrancaron aplausos a este primer cuadro.
Más adelante, Elva Nagashiro y su propuesta vanguardista sorprendía con una serie de vestidos en la que los cierres, que eran el elemento central, se sumaban a delicados bordados y faldas cortas y vaporosas, dando una impresión de juventud y dinamismo.
Ana Isabel Parra, con una renovada propuesta paceña en la que se fusionaron gasa, satén y aplicaciones en pedrería, dejó encantado al público asistente.
Tiendas como London Tie, Salomé Salomón, Kosiuko, Almanza, Smash Box, Ópticas Pauker y Match Point mostraron una variedad espléndida en productos, moda y propuestas para la temporada, dando así un toque actual al show.
La sorpresa de la noche
Cuando el Bolivia Moda estaba en su clímax, “Cosas” sorprendió al público al nombrar por primera vez con el título de “diseñadora del año COSAS” a Liliana Castellanos.
Talentosa, conocida internacionalmente por el elegante manejo de la lana de camélidos, esta apreciada diseñadora mostró una vez más en el Bolivia Moda que su propuesta está hecha a la medida de todos los gustos.
Su colección de diseños confeccionados exclusivamente para este evento mostró a una Liliana moderna, dinámica, elegante. Negros, grises, burdeos y lilas se combinaron con accesorios simples y delicados, y se plasmaron en una gama de vestidos, blusas y pantalones hechos para la mujer de hoy.
Con broche de oro
Los últimos cuadros fueron subiendo la temperatura del desfile. Las modelos, “Magníficas” en todos los sentidos, hacían gala de soltura y dominio de la pasarela, mas aún luciendo la colección de Rosita Hurtado, que recién llegada de Miami, especialmente para el Bolivia Moda, lució vestidos de noche completamente diferentes, utilizando texturas vaporosas y elegantes.
Marcelo Rojas dejó impactados a los asistentes con un cuadro lleno de color, plumas y accesorios. Trajes de fiesta que se fusionaban entre telas livianas y otras más pesadas, mostraban el vuelco de este diseñador a un estilo más sobrio, sin dejar de lado su toque fresco y alegre.
Cintas, flecos, volados combinados con la elegancia de trajes de fiesta, Charito Borda no dejó de ser una sorpresa más en el Bolivia Moda 2010, así como Ernesto Barahona, que en su primera participación en este evento de moda mostró su buen gusto y originalidad en unos maravillosos bordados que hacían de su propuesta un cuadro digno de destacar.
Con su presencia limitada en La Paz -solamente para el evento- Alejandra Moreno mostró este año una colección sumamente sensual, con diseños ligeros y vaporosos, y en cada uno de sus vestidos un toque muy particular que diferenciaba su estilo de los demás.
Las pieles hicieron de las creaciones de Alfredo Román un cuadro dinámico y atrevido. Ya llegando al final, la impactante Kenny Gutiérrez marcaba estilo a cada paso, poniendo el broche de oro en cada una de sus creaciones.
“Cosas” y la apuesta por el Bolivia Moda
“Cosas”, una revista internacional, ha hecho de la moda en sus 11 años de presencia en el mercado boliviano una bandera, reconociendo en sus páginas la labor de diseñadores, creativos, modelos y fotógrafos.
Pero en el caso del Bolivia Moda, ha avanzado de la mano de Pablo Manzoni convirtiéndose, más allá de una aliado, en el medio impreso de comunicación que respalda el evento a nivel nacional encargándose de la logística del show en la ciudad de La Paz. El resultado, una inmensa satisfacción al ver cómo a lo largo de estos años se han posesionado nombres de diseñadores, creativos, organizadores, modelos, además del hecho de que en cada edición del Bolivia Moda el país encuentre en una pasarela un motivo por el cual sentirse orgulloso.
El invalorable aporte de medios de comunicación - entre los que el matutino La Razón apostó también por este evento, y la red PAT, que con su compromiso se ganó la exclusividad en la transmisión del Bolivia Moda- comprometen a la revista con las personas e instituciones que trabajan silenciosamente para lograr que nuestra alta costura compita internacionalmente con otras pasarelas, pero en especial comprometen a este medio con la persona que un día consiguió hacer de un sueño una hermosa realidad, mostrando así nuestro país al mundo: Pablo Manzoni.












